historias eroticas reales

Mi esposa y yó decidimos celebrar nuestro segundo aniversario de bodas dando un viaje a santo domingo. al segundo dia de estar alli conocimos unos jovenes dominicanos y compartimos con ellos varias copas en el bar del hotel donde nos estabamos quedando. Durante el rato que estubimos compartiendo pude notar que los chicos no perdian oportunidad de pegarse a mi esposa y tocarla disimuladamente en sus partes intimas.

Mi esposa se habia dado unos cuantos tragos y sabiendo que tenia la atencion de los chicos se puso coqueta con ellos, poco a poco la cosa se fue poniendo mas caliente entre ellos a tal grado que ante mis ojos se turneaban para besarla en la boca, mientras la acariciaban por todo el cuerpo.

Mi esposa es una bella mujer de un cuerpo esbelto y hermoso, sus tetas son paraditas y sus nalgas perfectas invitan a uno a tocarlas, y precisamente eso era lo que le hacian los dos muchachos, mientras uno le agarraba las tetas el otro se entretenia acariciandole las nalgas.

A mí ya se me habia parado el bicho viendolos grajearse a mi mujer, y viendo la cara de satisfación que ella tenia, decidí invitarlos a que subieramos todos al cuarto.

Ya en el cuarto y viendo que tenian mi permiso para chingarse a mi mujer, los muchachos no perdieron tiempo y en un minuto desnudaron a mi esposa y se quitaron ellos tambien la ropa.

Estos chicos eran jovencitos pero lo que tenian por verga era algo descomunal. Los dos estaban super bien dotados, yo habia visto vergas grandes pero las de estos chicos eran las vergas mas hermosas que en mi vida habia visto. Mi esposa pensó la mismo que yó, pues acto seguido se arrodillo delante de ellos y cogiendo un bicho en cada mano se fué llevando uno a uno a la boca y les dió tremenda mamada. Ver a mi querida esposa mamandole el bicho a esos dos jovenes era lo mas maravilloso que hasta ahora me habia pasado. Así que me acerque a ellos para no perderme nada.

Luego de mamarle la verga a cada uno mi mujer pidio que la clavaran, uno por la crica y el otro por el culo. Los dos a la vez la ensartaron en sus vergas, yo no me perdí ni un detalle. El que se lo metió por la crica no tuvo ningun problema, pues mi esposa tiene una crica bastante elastica y se trago esa tremenda verga de un solo empujón, gritando de placer que la clavara con fuerza. Pero el otro chico cuando trato de meterle ese monstruo de verga por su lindo culito no pudo penetrarla, entonces yo le ayudé, abriendole bien las nalgas a mi esposa le lubriqué el culo con mi lengua dejandoselo bien mojado. Luego le cojí el bicho al muchacho y me lo llevé a la boca, le pasé la lengua por la cabeza y me aseguré de lubricarselo bastante. entonces se lo acomodé en el culo de mi mujer y le indique que se lo empujara de nuevo. Poco a poco se lo fué introduciendo, mi esposa gritaba que le dolia y yo le decia que se aguantara, hasta que por fin se lo clavó todo dentro del culo. Si era hermoso verla a ella mamando mas hermoso era ver esas dos enormes vergas entrando y saliendo del culo y la crica de mi mujer

Los dos chicos se le vinieron adentro de mi mujer y yo como esposo responsable por el bienestar de mi querida esposa le mame la crica y el culo limpiandole la leche que cada uno le habia depositado. Esa noche los muchachos hicieron con mi esposa todo lo que se les vino en ganas, dejandola exausta de placer.. Yo me conformé con mirar y dar una que otra mamada. Pero en el proximo viaje que haga quiero darme el gusto de sentir una verga dentro de mi culo yo tambien… De todos modos, esas si fueron unas VACACIONES INOLVIDABLES.

El día de estudio de sexo

Marzo 14th, 2009

En todas las etapas de mi adolescencia y juventud tuve experiencias fuertes, que hoy -ya grande- recuerdo con nostalgia y excitación. Esta fue una al comenzar la universidad.

Tenía 20 años y estaba en los primeros estadios de mi carrera universitaria, en cuyo transcurso conocí mucha gente que luego fueron mis amigos y amigas. Mi fuerte componente bisexual me llevó a interesarme tanto en chicas como en chicos. Esta fue una experiencia con un compañero que nunca olvidé.

En uno de los cursos de la universidad, tuve como compañero a quien -por discreción- llamaré Patricio. Desde el primer día me atrajo, todas las chicas morían por él cada vez que entraba y salía del aula, lo miraban y cuchicheaban entre ellas.

Esa actitud de las hembras era lógica: si bien Patricio no era muy guapo de cara, sí era muy varonil; no era alto, pero tenía un cuerpo escultural, espalda muy ancha, brazos y piernas musculosas, culo duro y parado; cabellos lacios y castaños, algo largos (hasta los hombros). Llevado por mi atracción bisex y porque todos queremos ser “amigos del campeón”, intenté acercarme a él y hacer amistad, con buenos resultados. Patricio me tomó mucho afecto e hicimos cierto grado de amistad. Me contó que jugaba al rugby, que tenía muchas chicas y era un fanático del rock. Como su familia vivía muy en las afueras de la ciudad, su padre había rentado un departamento en el centro de Buenos Aires, para que él estuviera más cerca de la universidad.

Patricio no era muy buen estudiante, razón por la cual lo ayudé mucho durante el curso. Varias veces lo invité a estudiar juntos en mi casa, con mi familia, lo cual facilitó entre nosotros una mayor intimidad. Cada vez me resultaba más atractivo, tan fuerte, tan macho y tan afectuoso conmigo, pese a que -sin duda- notaría algo de mi ambigüedad.

Terminado el curso que compartimos, dejamos de vernos por un corto tiempo. Un día me llamó por teléfono y me dijo que pensaba preparar una materia como “alumno libre” (sin cursarla) y me pidió que lo ayude y oriente en esa tarea. Para ello, por primera vez me invitó a pasar el día en su departamento. Por supuesto, allí fui.

Me recibió con mucha alegría, vestido solamente con un pantalón de futbol y una remera de gimnasia sin mangas. Asi se le resaltaban los poderosos músculos de sus brazos, sus pectorales bien marcados y en su entrepierna, un bulto grande. Como su pantalón era algo ajustado, adelante se le formaba una bolsa donde se podían notar claramente dos huevos como campana, y una verga gruesa recostada hacia un lado, que él no disimulaba en acomodársela constantemente con su mano.

Conversábamos mucho, nos reíamos con historias y anécdotas, pero del estudio no se hablaba. Cuando le pregunté por la materia que quería preparar y para lo cual me había convocado, me confesó que no tenía ganas de tocar ese tema y de empezar a verlo ese día, que prefería disfrutar de mi visita ya que nunca me había invitado a su departamento.

En un momento de la conversación, me dijo amistosamente que siempre había notado que lo miraba “distinto” y que a él eso le había gustado. Agregó que él también me miraba “distinto” y que me tenía mucho afecto. Además, me dijo que siempre había tenido y tenía tantas chicas y mujeres, que estaba un poco aburrido de ellas, comiendo siempre el mismo plato.

Yo sentí el impacto de la declaración y comprobé que su invitación tenía un propósito claro. Vacilé unos minutos acerca de cómo afrontar la situación, dada mi timidez, pero no quise ser tan tonto de desaprovechar semejante oportunidad.

Asi fue que le respondí reconociendo lo que me decía, y le aclaré que efectivamente él me había resultado muy atractivo como macho, agregando una excusa muy de bisexual reprimido: “si bien me gustan las chicas, también me agrada disfrutar con un macho…”. Él se sonrió y cambió de tema, pero noté que en su bulto, ya se marcaba una verga gruesa y dura.

Experimentado en sexo como era, Patricio no quiso dejarme perder el tiempo y me pidió que le hiciera masajes, porque hacía varios días que no entrenaba en el club ni veía al masajista. No me animé a decirle la estupidez de que “no se cómo hacer masajes…”. Me pidió que lo siguiera hasta su cuarto.

Al entrar, Patricio se quitó la remera y el pantaloncito de futbol, quedando desnudo y dándome la espalda, luciendo su lomo anchísimo y musculoso y su culo duro y parado. Tomó una toalla y la anudó a su cintura, para acostarse en la cama boca abajo. Me pidió que me sacara la ropa para trabajar más cómodo, insistiendo prenda por prenda hasta que quedé solamente en calzoncillos.

Él me fue indicando como masajearle, los hombros, los brazos, la espalda, la cintura, las piernas… Me volvía loco con esa recorrida, y no me animé siquiera a rozar la toalla y mucho menos a quitarla.

En un momento se dió vuelta y quedó acostado boca arriba; acomodó la toalla sobre su bulto, de forma tal que apenas lo cubría. Puso sus manos detrás de la nuca exhibiendo sus axilas suavemente velludas. Separó las piernas y me pidió que siguiera los masajes. Observé que la toalla era levantada por la pija de Patricio, con una tremenda erección.

Siguió indicándome: que le masajeara los bíceps (que a propósito puso duros), que le pasara las manos por las axilas, que masajeara sus pectorales y que siguiera bajando. Me interrumpió cuando llegué a su ombligo, y me pidió que masajeara sus piernas.

En mi calzoncillo también se notaba la erección que yo tenía. En un momento, mientras frotaba sus piernas, me pidió que quite la toalla. Lo hice, y saltó a mi vista su verga enorme, gorda, hinchada, ya con el glande afuera -bien rojo- manando líquido preseminal.

No demoró: me pidió que pase mis manos por sus pendejos, que le masajee los huevos y que empiece a sobarle la pija. Lo hice, mientras creía que me moría de la calentura. De la verga le salía tanto líquido que mojó toda mi mano. “Segui, segui, así, hacelo asi” me decía, mientras movía su cadera y marcaba sus músculos. En un momento, con una mano tomó el borde superior de mi calzoncillo y comenzó a bajármelo, hasta que quiso que me lo quitara y -con mi erección a la vista- siguiera pajeándolo suavemente, despacio. “No pares, segui, segui” me decia con voz muy cachonda.

Así estábamos, y Patricio comenzó a tocarme mis bolas y mi pija dura. Luego, me acercó a su cuerpo y, tomándome de la nuca y acariciandome el pelo, me pidió que se la mamara.

No me negué, estaba descontrolado por la calentura. Primero me hizo lamerle los huevos, luego chupárselos (eran tan grandes que casi no me cabían en la boca). Después llevó mi cabeza a su verga y me la puso toda en la boca, entrándola y sacándola con el movimiento de su cadera.

Me hizo chupar mucho rato y en un momento, apretó mi cabeza con sus piernas,me sostuvo la nuca con su mano y bombeó hasta que me puso bien dentro de la boca una eyaculación tremenda, como la de un potro. Era tanta la leche que me ahogó, un poco tuve que tragar y otra cantidad me chorreaba desde el labio inferior.

Después de higienizarnos un poco, me llevó nuevamente a su cama, me hizo acostar y se recostó sobre mi, envolviéndome con sus brazos y piernas y sobándome el cuerpo con su pija todavía húmeda. Me abrazaba y apretaba, marcando todos sus músculos ex profeso, mientras me hablaba de que lo había hecho gozar muchísmo. Me pidió que no acabe, que me resista para gozar más.

Yo estaba enloquecido de placer, me excitaba más y más sentir el calor de su cuerpo, su fuerza y -sobre todo- su olor a macho caliente.

Luego de un rato así, comenzó a masajearme las bolas y de allí bajó hasta mi ano. Lo frotó con sus dedos gruesos, y con la palma de la mano. Salivó un dedo, y me lo colocó dentro del esfínter, entrando y entrando hasta tenerlo todo adentro. Yo no me resistí, estaba completamente caliente y entregado.

Noté que había recuperado su poderosa erección, tenía la pija otra vez hinchada, dura y mojada. Me abrió las piernas y empezó a lamerme y chuparme el ano, todo ello un buen rato. Entonces, salivó varias veces en mi ano, introdujo su saliva con sus dedos, y de repente sentí como me abría el agujero con su glande. Sin dejarme reaccionar, siguió empujando hasta que me la puso toda, completamente toda adentro, haciendome gemir al principio por el dolor y luego por el placer de sentir tremenda verga dentro de mi culo.

Estuvo un buen rato dándome y dándome su pija, hasta que me dilaté totalmente. Sentia el calor de sus bolas empujando fuera de mi ano. Allí comenzó a bombear rápidamente, con mucha fuerza, y sentí los cinco chorros de leche de su segunda eyaculación, muy pero muy dentro de mi recto. No la sacó enseguida, la revolvió y siguió en el movimiento de saca y pone unos minutos más, ya recostado sobre mi.

Bien dominante pero cálido, me tomó del brazo, me llevó con él al cuarto de baño, hizo que me sentara en el bidet y con su propia mano me lavó el culo.

No me quise ir, estaba como en el paraíso. Ese “dia de estudio” me quedé con él, incluso pasé la noche. Me masturbó repetidas veces con sus manos, pero también me cojió cuatro veces más.

Al dia siguiente nos despedimos con un abrazo. Me fui caminando con dificultad, estaba muy dilatado y sentía dentro de mi la cantidad de leche que me había puesto Patricio. Nunca más nos vimos. En ese “DIA DE ESTUDIO” tanto él como yo nos habíamos sacado las ganas acumuladas durante el curso en la universidad.

Vaya dia me tire a 10

Marzo 12th, 2009

Esta si será la última pensé, mientras ese escalofrío, que ya se me hacia habitual cuando sabía que iba por verga ,me recorría el pecho y me bajaba hasta el culo; era como una mezcla de miedo con alegría , sentía como que se me iba la respiración solo de pensar que en apenas instantes podría estar sintiéndome acosado por alguien con una polla dura y palpitante esperando por mi para darle placer.

Esos momentos previos mientras caminaba por la calle eran deliciosos, me encantaban.

Llegué a mi cine ya conocido y de inmediato me dirigí a un espacio reservado, una habitación donde sabia que nadie me vería; noté que al pasar, un tipo me miró pero seguí mi camino, mi idea era quitarme la ropa y aceitarme el culo para estar preparado x lo que pudiera venir; llevaba una maleta con vaselina, condones y una linterna para iluminar por que el sitio era muy oscuro.

Empecé por quitarme la camisa, cuando por la puerta, que había dejado abierta, ya entraba el tipo que me vio pasar; los dos sabíamos por qué estábamos ahí, de modo que sin rodeos empecé a quitarle el short que llevaba; mis manos temblaban asi que él lo hizo por su cuenta; era un short camuflado, de lo que deduje que debía ser un militar o policía; además su cuerpo era delgado y firme y su cabeza rapada, todo era duro; se le notaba el trabajo físico; se quitó el pantalón y la ropa interior ; cruzó una silla tras la puerta para que nadie nos interrumpiera y se giró hacia mí dejando que mi lámpara iluminara una hermosa polla grandota y gruesa; de inmediato la acaricié con mis manos temblorosas mientras notaba que se iba poniendo cada vez mas dura; pasé mi lengua desde su base hasta la punta de su cabeza; le daba besitos y mordisqueaba ese grueso tronco; finalmente la rodee con mi lengua y la dejaba deslizarse una y otra vez sobre esa cabeza turgente, palpitante, caliente; mis labios se entreabrieron un poco y muy despacio fui dejando que esa deliciosa cabeza de polla penetrara en mi boca; mi lengua se resbaló hacia el freno y empecé a chupar con deleite……

* ummm; ahh!!
* Te gusta asi?
* Uff; sigue sigue, que rico la chupas…

Yo estaba feliz ahora su polla era un palo duro y grueso que disfrutaba al máximo; mis labios la saboreaban, mi lengua jugueteaba por su tallo y el contorno de su cabeza rosada, mientras veía sus venas a punto de reventar de lo tiesa que estaba.

* chupame los huevos..

sus huevos razurados fueron a parar a mi boca uno a la vez, suave, no quería lastimarlo; ya para ese momento mi ropa había ido a para quien sabe donde y el aceite deslizaba por mis nalgas; me volteé para que él me viera; quise sobarme su polla entre mis nalgas pero el me dijo que todavía no; que se la mamara otro ratico; yo feliz seguí mamando hasta que me dijo

-Venga le chupo ese culo.

Yo me volteé y me recosté a la pared; el se agachó como en cuclillas y empezó a tocarme el culo que le había quedado frente a su cara; me agaché por entre mis piernas y pude ver como se hacia la paja con una mano mientras con la otra me penetraba el culo con sus dedos.

Se puso el condón y yo me le voltee dispuesto a sentir su polla

-Asi no ; colocate en pollo asado.

Nunca me la habían clavado así; me acosté y levante mis piernas me sentí como una mujer cuando se la van a clavar; él agarró mis piernas y pude sentir la punta de su polla en la puerta de mi culo; no entraba él empujaba y yo me levantaba por el dolor de manera involuntaria.

* tranquilo; afloja y verás; se va suave..
* no esa vaina esta muy grande, me duele.
* Tranquilo… aflojá, uhmm!!!

Me la empujó de una y pude sentir como mi culito se desgarraba ante las embestidas de ese palo tieso que entraba ya cada vez un poco más; lo sentía empujar, entrar y salir, pero no entraba todo; lo apreté con mis piernas y lo halaba hacia mí; me quiso levantar las piernas hasta su cuello pero yo solo le dejaba levantar una ; no aguantaba esa verga tan grande; ya la sentía adentro y me la estaba gozando; así me tuvo un rato hasta que me levanté y me le coloqué de espaldas;

-Acuéstate allí; me dijo

me le puse en cuatro patas pero él quería era que me acostara boca abajo bien plano y eso hice; me la metió por detrás; la sentí entrar otra vez; ahora mientras empujaba su polla en mi interior yo empujaba mi culo contra ella y con mi mano le pajeaba el pedazo que le quedaba por fuera; ya estábamos todos sudados; su mano se deslizó por mi espalda , me apretó, me acarició y luego

¡!!pafff ¡! Una palmada en las nalgas.

* Eso dame más ; mas; y eso hizo, me nalgueaba y me daba verga era rico; pero me dolía mucho; apreté fuerte el culo y su polla se salio; aprendí como descansar un poco; entonces me untaba su saliva y mi culito se refrescaba ; la sentía fría y me gustaba; luego me mandaba de nuevo su polla .

* Uggg; suave, suave por favor ….ahhh ahhh,

Parecía que mis quejidos lo arrechaban más , por que fue subiendo el ritmo y la fuerza, de repente me agarró las manos hacia atrás por sobre mi espalda y ya no pude hacer nada; solo trataba de pararme pero mis pies resbalaban en el piso mojado de nuestro sudor; me clavó como quiso y pude sentir como finalmente me penetró toda esa enorme polla gorda ; sus bolas me golpeaban las nalgas rítmicamente mientras con su respiración agitada me daba cuenta que ya casi llegaba el final; me la empujaba duro hasta el fondo, luego dos o tres veces seguidas rápido y luego otra vez profundo; era rico, ya lloraba por el dolor pero se sentía bien.

-ahhh; uhmmm; suave; por favor , me rompes el culoooo ohh

-ahh ahh, rico culo apretadito, es mío me decía mientras con la linterna alumbraba para ver como su polla se perdía entre mis blancas nalgas una y otra vez..uff, aggggg!!!

De repente me la sacó y me giró quedando sobre mí; me levantó las piernas y me la clavo hasta el fondo de una sola.

* huyyy , animal me duele…

Pero ya nada lo paraba, estaba como loco; se aceleró y me daba como a rata; era Obvio que estaba acabando; sus empujones ahora eran todos rápidos y profundos; yo chillaba y trataba de apartarlo; pero nuestros cuerpos desnudos y sudorosos se resbalaban y no pude empujarlo; mis piernas se movían tratando de impedir sus embestidas pero eso solo lo arrechaba más;

-uhmmm, uff, ufff aggghhh

el sonido de su polla entrando en mi culo resbalando entre mis nalgas inundaba todo el ambiente; schiuck schuiick shuick; todo el lugar temblaba; y yo chillaba y gemía de dolor y placer; era obvio que cualquiera afuera sabría que me estaban dando una culiada de padre y señor mío.

Se bajó tan rápido como se había subido se quitó el condón y con violencia me tomó de la cabeza y me acercó a su polla palpitante; me pegó en la cara con ella varias veces; una o dos frotaditas y un potente chorro de ardiente semen se estrelló contra mi cara; lo escuché cuando salió (skirt, skirt); metió su polla en mi boca y me dejo el resto allí; era una sustancia caliente, espesa y lechosa; me llenó la boca y se deslizó por las comisuras de mis labios; seguía saliendo y el no me dejaba sacar la polla de mi boca; me la metió hasta el fondo de la garganta y sin saber como me tragué toda esa leche; simplemente se me fue y nada pude hacer; yo luchaba por sacarla para poder respirar, le apretaba sus nalgas con mis manos, pero nada.

Ahora se calmó y yo pude sacar su pollon de mi boca mientras trataba de recuperar el aliento; otra vez me la metió y me obligó a chuparle hasta la ultima gota de su calientita leche; pude saborearla, era como dulce pero a la vez algo agria; es un sabor indescriptible.

Se fue desnudo con su ropa en la mano; mientras yo trataba de reorganizar un poco todo; no sabia donde estaba mi ropa ni nada de mis cosas; las piernas me temblaban y el culo me ardía horrible; pero estaba feliz; me sentí solo; vulnerable y tembloroso; cuando salí había una fila como de 6 hombres con su pollas en la mano obstaculizándome el paso…el primero la tenia cabezona como un hongo y durísima; me dieron ganas de mamarla de inmediato; se me hacia agua la boca….

* De aquí no te vas así no más; nos calentaste tanto que ahora nos tienes que apagar cabron ; ve preparando ese culo por que verga es lo que vas a llevar hoy;
* Te vamos a bañar todos de nuestra leche caliente chiquito; te vas cuando te hayas tragado o untado hasta la última gota que salga de nuestras pollas….

Me quede mudo y cuando me di cuenta ya me estaban agarrando entre todos; allí delante de todo el mundo me culiaron ; yo solo sentía pollas por todas partes; me las sobaban entre las piernas, en mis dos manos; en la boca una y luego otra y otra; mi culo recibía una y otra vez pollas diferentes; chillaba lloraba , pataleaba pero era en vano; se turnaban para agarrarme y otros me clavaban ; el semen caliente era chorreado una vez en mi cara otra en mi espalda, otra disparado a presión contra mi culo: o deslizaba por mis nalgas; ya no supe cuantos me cogieron; como que todo el que pasaba y quería me la metía donde se le antojaba.

* Vengan tenemos una perra!!!

Y fui la perra de quien quiso cogerme; al final quedé todo mojado oliendo a polla hasta la planta del pie y bañado en chorros de semen de por lo menos unos 12 tipos; no podía ni pararme; me dormí allí y cuando pude recobrar algo de fuerzas me limpié como pude y salí . Nunca pensé tener tanta polla un solo día y no hubiera creído que la soportaría .

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